Un solo corazón junto a Nuestra Madre: Vivencia de las Fiestas del Carmen 2026

 

Un solo corazón junto a Nuestra Madre: Vivencia de las Fiestas del Carmen 2026


Como familia del Carmelo Teresiano, el mes de julio nos convoca siempre a una alegría renovada.

La solemnidad de Nuestra Señora del Monte Carmelo no es solo una fecha en el calendario; es el redescubrimiento de la presencia amorosa de María, quien camina con nosotros, nos abriga bajo su Santo Escapulario y nos conduce sin cesar hacia el encuentro con Jesús.

Para los Carmelitas Descalzos Seglares (OCDS), la Virgen es Madre, Hermana y Modelo de contemplación.

Ella nos enseña a custodiar la Palabra en lo profundo del corazón y a transformarla en servicio sencillo y generoso en medio del mundo.

Con esa misma gratitud y devoción, la comunidad de la OCDS Virgen del Rosario vivió de manera muy especial las celebraciones patronales de este año 2026.

 

15 de julio: La víspera, un espacio para el encuentro y la oración

La víspera de la fiesta se vivió con un espíritu de profunda preparación y recogimiento. Nuestra comunidad de seglares participó activamente en la organización y animación del Santo Rosario, preparando el ambiente espiritual para la gran solemnidad.

En la Santa Misa y en unos momentos de oración contemplativa en honor a la Santísima Virgen.

Posteriormente, nos unimos entre lecturas meditadas, cánticos llenos de filial afecto y oraciones compartidas, presentamos ante el altar las intenciones de nuestra comunidad, las vocaciones y las necesidades del mundo entero, confiando cada intención a su materna intercesión.



 












16 de julio: Solemnidad de Nuestra Señora del Monte Carmelo

El día 16 de julio fue la gran fiesta de la fe y la fraternidad.

La comunidad de la OCDS Virgen del Rosario se hizo presente con gozo para acompañar a Nuestra Madre en cada momento de la jornada:

  • La Procesión: Caminamos junto a los fieles por las calles, dando testimonio público de nuestra fe y acompañando la imagen de la Virgen con cánticos y oraciones.
  • La Eucaristía: Participamos activamente en la Santa Misa, centro y culmen de nuestra vida cristiana, dando gracias al Padre por el don del carmelita y por la compañía de María.
  • El Festejo Fraterno: Concluimos la jornada en un ambiente de fiesta comunitaria, compartiendo la alegría de sabernos hijos de una misma Madre y fortaleciendo los lazos de hermandad que nos unen.

 



"En el Carmelo todo es de María y todo nos lleva a Cristo."

 

Damos gracias a Dios por la oportunidad de servir y vivir con intensidad estas fiestas patronales. Que Nuestra Señora del Monte Carmelo siga guiando los pasos de nuestra comunidad seglar y renovando en cada uno de nosotros el deseo de orar sin cesar y servir con amor.

 

¡Nuestra Señora del Monte Carmelo, ruega por nosotros!