Ficha 5. "San Juan de la Cruz y la creación. El despertar de la creación".
San Juan de la Cruz fundamenta
su doctrina mística y sus cantos espirituales en una relectura personal de los
Padres de la Iglesia, enfocándose de manera muy especial en el episodio de Moisés y la zarza ardiente.
En
la tradición patrística, la figura de Moisés representa un despojo absoluto:
habiendo sido un príncipe en Egipto, huye al desierto para convertirse en
pastor, un oficio que socialmente era despreciado en su época.
Es
precisamente en esta extrema pobreza, representada en la desnudez del desierto
y la insignificancia de un arbusto, donde Dios decide revelarse. Lo asombroso
de esta teofanía es que la presencia de Dios no consume ni destruye la zarza
(que representa la pobreza y debilidad humanas), sino que la asume, la ama y la
transfigura.
Los
Padres de la Iglesia vieron en esta zarza encendida cuatro misterios
fundamentales, que preparan el camino para la teología sanjuanista:
Ø La Virgen María: Cuya virginidad no es destruida por el
fuego del Espíritu Santo, sino asumida por Él en la Encarnación.
Ø La Eucaristía: Cuyas especies de pan y vino no son
destruidas, sino transubstanciadas por el fuego divino.
Ø Cristo Resucitado: Quien no fue destruido por la muerte,
sino resucitado por el poder del Espíritu Santo.
Ø El alma orante (la persona
humana): Que no es destruida por la presencia de
Dios, sino completamente transformada en fuego de amor divino.
San
Juan de la Cruz toma esta última interpretación para desarrollarla con
genialidad poética en su obra Llama de amor
viva.
2. La
Experiencia Mística en la Llama de amor viva (Estrofa 4)
El
núcleo de la ficha de lectura se concentra en los comentarios de San Juan de la
Cruz a la cuarta estrofa de su célebre poema.
En
el verso: “¡Cuán manso y amoroso recuerdas en mi seno...”, el
alma se vuelve a su Esposo divino reconociendo con inmensa gratitud dos efectos
admirables de la unión:
ü El "Recuerdo"
(despertar) de Dios en la sustancia del alma: Aunque
Dios realiza múltiples toques o recuerdos en el alma, este es considerado por
el santo como uno de los más elevados y bienhechores. Se trata de un movimiento
del Verbo en la sustancia del alma de tal señorío, grandeza y gloria, que el
orante experimenta como si toda la creación entera se moviese y reluciese al
unísono. Como todas las cosas viven, son y se mueven en Cristo (según Jn 1, 3 y
Hch 17, 28), cuando el Verbo se mueve en el fondo del alma, toda la corte
celeste, terrestre e infernal que Él sustenta parece moverse con Él,
descubriendo la belleza de su ser.
ü Conocer las criaturas por
Dios (Conocimiento Esencial): En este
estado sublime de unión mística, el alma ve con claridad cómo todas las
criaturas tienen su vida, duración y fuerza en Dios. Aunque reconoce que las
cosas creadas son distintas de Dios, las percibe en Él con tal eminencia que
las conoce mucho mejor en su raíz divina que en sí mismas. El gran deleite de
esta experiencia radica en que el alma conoce a las criaturas por Dios (un
conocimiento esencial y de la causa a los efectos) y ya no a Dios por medio de
las criaturas (un conocimiento indirecto o "trasero").
ü El "Morar
Secreto" del Amado:
El documento explica que Dios habita de forma oculta en la sustancia de todas
las almas para que puedan subsistir. No obstante, hay una diferencia inmensa en
este morar: en algunas almas Dios habita como extraño (porque no le dejan
mandar), mientras que, en el alma pura (vaciada de apetitos propios, imágenes y
apegos a lo creado) Dios habita solo, agradado y en un abrazo tan íntimo que el
demonio no puede comprender ni alcanzar. El Amado permanece de ordinario en el
fondo del alma como "dormido" en este abrazo silencioso. Cuando
"despierta" (recuerda) brevemente, el alma experimenta un gozo tan
inmenso que equivale a un anticipo de la gloria eterna. Por esta razón, se
exhorta a la persona orante a vivir con inmensa tranquilidad y a huir de los
ruidos del mundo, para no inquietar ni turbar este sagrado descanso divino.
3. Diálogo Teológico con la Ecología Integral de Laudato Si’
El
material establece un puente sumamente original entre la mística sanjuanista y
las enseñanzas del Papa Francisco en su encíclica sobre el cuidado de la casa
común, demostrando que la crisis ecológica es, en su raíz, una crisis
espiritual:
Ø La presencia divina que
sostiene la creación:
En Laudato Si' (LS 80), el Papa enseña que Dios se ha
autolimitado al crear un mundo que necesita desarrollo, y que su presencia
íntima en cada ser es "la continuación de la acción creadora". El
Espíritu Santo dota a la naturaleza de virtualidades para que brote de ella lo
nuevo, estimulando al ser humano a colaborar activamente con el Creador.
Ø Conversión ecológica: Supone reconocer el mundo no desde
fuera, sino desde dentro, experimentando una "comunión universal" con
todos los seres como un don gratuito del amor del Padre. Esto motiva gestos
generosos de renuncia, aunque nadie los vea.
Ø Paz interior y sobriedad
feliz: La armonía con
la creación es imposible de escuchar en medio de la prisa constante, la
distracción ansiosa y el consumo desenfrenado. La ecología integral exige
recuperar el silencio contemplativo para descubrir al Creador presente en lo
que nos rodea. Jesús mismo nos enseñó a vivir con esta atención plena del
corazón, contemplando los lirios del campo y mirando con amor a cada criatura.
4. Preguntas para el Discernimiento Comunitario (Enfoque
OCDS)
La
ficha concluye proponiendo un cuestionario sumamente retador para los grupos de
estudio de la OCDS, invitando a reflexionar sobre cómo sus compromisos de vida
consagrada secular responden a los desafíos de la tierra:
- La crisis espiritual: El
análisis de cómo la teología de la creación de San Juan de la Cruz ayuda a
entender la crisis ambiental actual.
- Consumir el egoísmo: El amor divino en la Llama de amor viva
purifica el egoísmo, lo cual debe traducirse en un amor más responsable y
cuidadoso hacia la tierra.
- Oración comprometida contra la evasión: La docilidad al Espíritu Santo
debe evitar que la oración sea una evasión de la realidad, convirtiéndola
en el motor para proteger la creación.
- Vivir los votos religiosos desde la Ecología Integral:
ü
Pobreza: Cómo la sobriedad y la pobreza vividas
bajo el Espíritu se convierten en un testimonio profético contra el consumismo
destructor de recursos.
ü
Castidad: Cómo la castidad consagrada purifica
el deseo de posesión y permite entablar relaciones más libres, respetuosas y
tiernas con todos los seres creados.
ü
Obediencia: Cómo la obediencia al Espíritu
compromete a los fieles seglares a cuidar de la "casa común" de forma
activa y fiel.
🎨 Detalles del Documento:
·
Diseño: Lorenzo Barone OCDS.
·
Origen: Curia General del Carmelo Teresiano / Carmelitas
Descalzos.
·
Contexto: Conmemoración de los 300 años de la Canonización y
100 años del Doctorado de San Juan de la Cruz (1726-1926 / 2026).
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