miércoles, 7 de octubre de 2026

Rosario renovó su fidelidad a la Santísima Virgen: La Orden Seglar Carmelita presente en las Fiestas Patronales

 

 

Rosario renovó su fidelidad a la Santísima Virgen: La Orden Seglar Carmelita presente en las Fiestas Patronales


Este 7 de octubre del 2026, la Arquidiócesis de Rosario celebró la solemnidad de Nuestra Señora del Rosario, Patrona y Fundadora de la ciudad.




En esta oportunidad, la comunidad eclesial vivió un acontecimiento de especial gozo espiritual al conmemorarse el 85.° aniversario de la coronación pontificia de la sagrada imagen, realizada históricamente el 5 de octubre de 1941.

Como miembros de la Comunidad de la Orden Seglar de los Carmelitas Descalzos (OCDS) Virgen del Rosario, nos unimos con profunda devoción y gratitud a esta gran festividad, siendo partícipes activos junto a nuestra Madre del acto arquidiocesano de fe.

 

Una celebración de fe y fraternidad en la Iglesia Catedral


Debido a las condiciones climáticas, la Santa Misa (programada originalmente en el Patio Cívico del Monumento Nacional a la Bandera) se trasladó al interior de la Iglesia Catedral.

En un ambiente de recogimiento, alegría y fraternidad, la celebración eucarística fue presidida por el arzobispo de Rosario, monseñor Eduardo Martín, acompañado por obispos, sacerdotes, diáconos, consagrados, religiosas y una numerosa multitud de fieles.

La liturgia se enriqueció con los cantos del Coro Arquidiocesano y el coro de niños, que aportaron especial solemnidad a la jornada.

 

María, Madre de la escucha y de la comunión



En su homilía, monseñor Eduardo Martín reflexionó sobre el lema de la novena patronal de este año:
“María, Madre de la escucha y de la comunión”, en sintonía con el camino sinodal que recorre la Iglesia de Rosario.

El pastor diocesano presentó a la Virgen María como modelo de escucha y obediencia a la Palabra de Dios, recordando que la verdadera escucha implica acoger el mensaje divino en el corazón y plasmarlo en la vida cotidiana.

Desde esta perspectiva, invitó a fortalecer la cultura del diálogo, del encuentro y de la comunión en las familias, en las comunidades y en toda la sociedad. Asimismo, alentó a la comunidad a disponer espiritualmente el corazón para la próxima visita del papa León XIV como un tiempo singular de gracia.

Al referirse al aniversario de la coronación pontificia, monseñor Martín recordó que la verdadera grandeza cristiana no reside en el poder ni en las glorias efímeras del mundo, sino en la humildad, el amor, la justicia y la aspiración a la santidad.

 

Un momento conmovedor: “¡Sí, renovamos! ¡Sí, juramos!”


Uno de los momentos más significativos de la celebración tuvo lugar al finalizar la Misa, cuando jóvenes de Acción Vocacional recordaron la jornada histórica del 5 de octubre de 1941, cuando cerca de 200.000 personas se congregaron bajo el pastoreo del primer obispo de Rosario, monseñor Antonio Caggiano, para coronar a la Patrona con joyas y oro donados por el propio pueblo.

A partir de esta memoria agradecida, monseñor Eduardo Martín guio el acto solemne de renovación de la promesa de fidelidad.

Ante las preguntas del arzobispo a los presentes sobre si renovaban la elección de la Virgen como Señora y Patrona y si la juraban como Madre y Guía de la Arquidiócesis, la asamblea respondió a viva voz: “¡Sí, renovamos!» y «¡Sí, juramos!”.

 

Nuestro compromiso carmelitano al pie de la Virgen


En este marco jubilar, nuestra
Comunidad OCDS Virgen del Rosario estuvo presente para dar testimonio de nuestro amor filial.

Fuimos partícipes conmovidos de esta renovación de fidelidad que el señor arzobispo guio en nombre de toda la comunidad diocesana.

Renovar nuestro juramento y elección de la Virgen del Rosario como Madre y Patrona refuerza nuestra vocación seglar carmelitana.

Nos compromete a seguir caminando a la sombra del Carmelo, promoviendo en el ámbito cotidiano la oración contemplativa, la escucha atenta de la Palabra y la comunión fraterna, al servicio de nuestra Iglesia local y de nuestros hermanos.


¡Nuestra Señora del Rosario, Madre y Guía nuestra, ruega por nosotros!

 



Fuente:

Arzobispado de Rosario